Corriendo la voz de la sostenibilidad

POR MIA STRANGE


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Desde hace un par de años, he intentado ser más consciente a la hora de elegir dónde gasto mi dinero. Dejé de comprar en Amazon después de leer acerca de su postura frente a los derechos de los trabajadores, ya no compro productos testados en animales y, más recientemente, he dado el paso hacia la moda ética y sostenible.


Para nada soy una experta en el tema. Todavía estoy en la fase de ir encontrando alguna marca decente y me he puesto a buscar exhaustivamente en Google para investigar mis tiendas de confianza. En mi opinión, comprar únicamente productos éticos y sostenibles supone un gran cambio al que lleva tiempo adaptarse.


Sin embargo, algo que me ha parecido muy interesante sobre este cambio es hablarles a los demás acerca de las ventajas de la moda ética y sostenible.


Unos meses después de empezar a comprar productos no testados en animales, logré convencer a mi familia para que hiciera lo mismo. Tuvimos bastantes debates al respecto, pero, en general, estaban de acuerdo en que las pruebas con animales no son necesarias y que comprar productos cruelty-free es un cambio fácil de hacer. Todavía usamos algunos que ya habíamos comprado (como, por ejemplo, la ingente cantidad de vaselina que mi madre había ido acumulando de alguna manera), pero ahora solo utilizamos productos no testados en animales.


Algunos de mis amigos también han empezado a considerar la compra de este tipo de cosméticos como una prioridad. Entonces, si este cambio fue tan fácil, ¿por qué el cambio hacia la moda ética y sostenible es mucho más difícil, no solo ponerlo en práctica, sino también hablar de ello?


Todo el mundo sabe que comprar marcas sostenibles y éticas va acompañado de un precio alto. Yo provengo de una familia bastante acomodada, por lo que me puedo permitir gastar en ropa algo más cara. Esto no solo es un privilegio, sino que también permite una transición mucho más fácil del fast-fashion a la ropa ética y sostenible.


Como es de esperar, mi familia se encuentra en la misma situación. Mi madre, concretamente, prefiere marcas algo más caras, pero que, aun así, siguen siendo las míticas que todos conocemos y que podemos encontrar en cualquier centro comercial. Estas marcas están dando los primeros pasos hacia un futuro más ético y sostenible, como formar parte de la organización Better Cotton Initiative o tener Códigos de Conducta. Pero, a pesar de esto, su calificación en la aplicación Good on You se queda en un mediocre “Es un comienzo”. Claro está, es mejor que consumir marcas que ni siquiera lo intentan, pero, si tienes el dinero, ¿no hay mejores lugares en los que invertirlo? Si puedes permitirte algo más caro, ¿tan difícil es comprar algo igual de caro de una marca calificada como “Buena” o “Genial”?


Pero también hay que tener en cuenta otros factores para aquellos que se encuentran en situaciones diferentes. Gran parte de mis amigos y familia no está en las mismas condiciones, y no podría permitirse los precios de marcas más exclusivas o más sostenibles y éticas. Incluso aquellas marcas más baratas y con buenas prácticas éticas y sostenibles tienen precios similares a los de las típicas tiendas más caras de las grandes superficies.

Sin embargo, hay otras maneras de ser sostenibles y éticos.


Aunque es importante priorizar dónde invertimos nuestro dinero e intentar gastarlo de manera responsable, comprar artículos de segunda mano es una excelente manera de evitar gastar tu dinero en marcas que no sabes si lo invertirán de manera correcta. Páginas como eBay o Depop son famosas por vender prendas de segunda mano. Comprar ropa ya usada siempre es más sostenible que comprar directamente de una tienda, ya que estás dándole otra vida a una prenda que, de lo contrario, probablemente terminaría en un vertedero. He de admitir que he comprado artículos de segunda mano en varias ocasiones, pero nunca había sido una prioridad para mí hasta hace poco.


Probablemente, el elemento principal de la revolución de la moda sostenible es la educación. Eso es lo que publicaciones como ELOQUĒNTIA están poniendo sobre la mesa. Acceder a información relacionada con la moda ética y sostenible se está haciendo cada vez más fácil: ¡hay gente haciendo el trabajo por ti! Existen multitud de páginas web y publicaciones al respecto, y todas contribuyen a reforzar el mensaje de que hay muchas maneras de comprar de manera sostenible y ética. Para mucha gente, no siempre es posible dar este paso ahora, pero si les proporcionamos el conocimiento que quizás no tenían previamente, podría serles útil en un futuro cuando sí sean capaces de hacerlo.


Tener este tipo de conversaciones puede resultar difícil. A veces, hay personas que pueden llegar a ser muy cerradas y reticentes a cambiar sus opiniones. Les gusta comprar fast fashion porque es fácil, es lo que siempre han hecho. A veces, pueden pensar que estás intentando imponer tu opinión, o que quizás te sientas superior por lo que compras o en dónde lo compras.


A pesar de todo, estas conversaciones son muy necesarias. Difundir conocimientos a través de una comunicación abierta, incluso si se trata de una marca específica o de una determinada práctica, te lleva por el camino de la concienciación. Es importante transmitir el mensaje de la sostenibilidad a cualquiera que esté dispuesto a escuchar porque cuantas más personas escuchen, más personas pondrán estas ideas en práctica.

Traducido por Antía Enríquez

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